Un panel solar fotovoltaico tiene, en promedio, una vida útil de entre 25 y 30 años, manteniendo la mayor parte de su capacidad de producción. La mayoría de los fabricantes garantizan el rendimiento de los módulos durante 20 a 25 años, e incluso después de ese período, es común que sigan produciendo alrededor del 80 % de la energía inicial. Otros componentes, como el inversor, suelen tener una vida útil más corta y podrían necesitar reemplazo después de 10 a 15 años.